Hoy os vamos a contar un caso reciente de unos clientes que acudieron a nosotros con esta frase: ¡¡no soportamos más nuestra cocina!!

Esta pareja joven compró hace unos años una vivienda de segunda mano que les cuadraba por ubicación, precio, tamaño y distribución, pero claro, no siempre es fácil que nuestra estética cuadre con la de los anteriores propietarios y en este caso la cocina era bastante distinta a lo que tenían en mente.

Era amplia y luminosa, pero los muebles y accesorios estaban algo desactualizados. La iluminación artificial no se había elegido de la manera más eficiente y junto con el exceso de cortinas, hacía que el resultado fuera una cocina oscura, con poco espacio y poco atractiva.

 

Su idea inicial era cambiar la encimera de granito que no les gustaba nada, pero lo cierto es que los anteriores dueños la habían instalado recientemente y siendo el granito un material con una durabilidad y resistencia alta, nos parecía una pena sustituir algo de valor, cuando veíamos claramente que actualizando el resto de elementos y conservándola, la cocina podría ser mas de su gusto.

 

Así que nos pusimos manos a la obra. Les propusimos instalar suelo vinílico sobre el suelo existente y cambiar el zócalo de los muebles por uno color aluminio. Pintar los muebles con una pintura especial para cocinas, cambiar los tiradores y sustituir el plafón del techo por unos focos empotrados. En las ventanas instalar un vinilo adhesivo y quitar las cortinas, que visualmente ocupaban espacio.

 

 

 

 

 

 

 

 

En poco mas de una semana y por poco mas de 600 euros tenían cocina nueva. Y les encantaba!! Ahora adoran su cocina.